Verme al espejo;
Con un reflejo, una palabra en mi mirada,
algo que decir guardado en el silencio que me mata.
Deseando a toda costa esa gota derramada
de cada memoria mejorada.
Ese deseo de que sea como tú quieres que sea.
Ignorando lo que yo quiero vivir,
el placer que yo quiero sentir,
el amor que quiero descubrir.
Presionando cada cosa a que deje de ocurrir.
Haciendo que todos se sientan divididos
en uno y mil mundos compartidos.
Dejándolo todo por par de olvidos.
Complaciendo mas al extraño que al amigo.
Atascando la felicidad de los tuyos,
La que fluye como capullo
que solo espera tus arrullos.
Pero al final de todo solo quedaras tú.
Nada ni nadie estará a tu lado.
Todos olvidaran lo ya pasado
dejando ya tu lado quebrantado.
Y al final de todo ya no importa.
Porque viviste mucho queriendo que fuera a tu manera.
Olvidaste como quema el fuego la madera;
El corazón y el alma que tu mal envenena.
Y nosotros seguimos;
Tarde hacia lo que debemos
temprano a lo que queremos.
Diciendo adiós y no temeremos,
a lo que pudo ser y no seremos.