Soy el reflejo de un hombre que existió
A la vera de espantos y vigilias,
Eres la luz dando de lleno en mi pellejo
Aterido y desgarrado de dolor.
Él es el árbol, la simiente testaruda,
Que brota, se hace verde, se desmadra.
Somos estruendo, somos acero, somos rabia
Esperando, sin paciencia, hacerse oír.
Vosotros sois tan solo los demás:
Los cómodos, los frescos, los felices.
Ellos conocen las casas, saben los lugares
Que muy pronto el fuego va a abrasar.
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Autor:
starosta, el idiota (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 11 de abril de 2012 a las 22:56
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 73
Comentarios1
hermosas letras....excelente poema..saludos!!!
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