Que me alumbre tu luz,
para que en mi se vea tu reflejo,
oh mi amado Jesús,
tu cruz sea mi espejo,
y tú palabra fuente de consejo.
Tú me conoces Dios,
ni aún mi pensamiento se esconde
al andar de ti en pos,
no hay temor que en mi ronde,
porque siempre a mi clamor respondes
Miras mi corazón
tanto espacio, tanta necesidad,
lo haces tu habitación,
lo llenas de bondad,
y entonces surge en mi la libertad.
Fiel eres bien sé yo,
tu has dicho: hijo mis promesas retén,
yo no soy bueno, no,
por eso entiendo bien,
por tu amor son tus promesas sí, Amén.
- Autor: Manny (Seudónimo) ( Offline)
- Publicado: 26 de marzo de 2014 a las 15:01
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 79
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