La vida cotidiana…
No tan simple a mi vista!
Sus árboles rebosados de hojas
Su iglesia imponente, majestuosa
Gente noble que recorre calles
Ancianos vendiendo un poco de cura al calor
Y hojas cayendo de las ramas
Al sonar “tilín” “tilín” de unas campanas
Pareciera que ya a nadie le importaran
Las verdes praderas
Y los ratos cálidos de primavera
Todos al bai ben de sus quehaceres
Destinados a jamás cumplir su cita con la libertad.
- Autor: Sebastian Bernal ( Offline)
- Publicado: 7 de noviembre de 2015 a las 11:32
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 32
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