Transposición

Esteban Mario Couceyro

Voy corriendo, como las notas del piano

mis pies son dedos de infinitos acordes

mientras disonantes disparos

aceleran los pasos.

 

Me detengo en la última protección de la pared

y la incertidumbre detiene la posibilidad del cruce

en aceleradas escalas, los disparos marcan el camino.

 

Estoy inmóvil, el miedo sube de a poco

debo continuar, no puedo quedarme

las explosiones parecen fondo de tubas sincopadas

timbales definitivos.

 

Arrancan desde el silencio los agudos sonidos de fuego

que pasan por el claro, como apocalíptico desenlace.

 

Mi vida ya no tiene destino

no puedo huir, ni enfrentar el fuego

el ruido se suma a todos los sonidos

tiembla la pared a mi espalda

mientras un pequeño pájaro

se posa frente a mis pies.

 

El sonido ha cesado

el silencio se transforma en respiraciones

en extraños ruidos

escucho un ¡Bravo!

Y los aplauso explotan imparables

abro los ojos

y aplaudo, con el corazón acelerado

mientras el director invita a la orquesta

en agradecido saludo.

 

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • anbel

    El poder de la musica....Un abrazo mi querido amigo.

    • Esteban Mario Couceyro

      Uno cree vivir en una realidad específica, pero hay veces que nos deslizamos a otras realidades secundarias, confundidas con la primaria.
      El ejemplo más común, es cuando en una encrucijada, dos conductores colicionan sin percatarse el uno del otro, por la causa que sea.
      Es complicado, pero me consuelo con tus abrazos, que si bien son virtuales, se sienten como las balas del personaje (siempre está la posibilidad de los aplausos finales).
      Un saludo con bandera blanca...
      Esteban



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.