A veces una ola se vuelve
Roca cuando en el aire la roza
El sol. A veces ese movimiento estremece la órbita
De mi ser y me vuelvo
Una gota en el recuerdo.
A veces el túnel del tiempo
Dispara una armonía que la lluvia traduce en nostalgia.
A veces una sombra equivale a nuestra casa
O simplemente es el extraño vacío del corazón.
Los puentes, como cualquier ideal,
Necesitan de dos extremos: quien los cree y quien los crea.
Por eso los sueños, a pesar de ser psicosis,
Nos fascinan continuamente.
A veces el miedo al vacío
Es la misma hoja desprendiéndose. Como huracán o remolino
En la punta de los dedos. Como el reflejo de la luz
En las pupilas
Que construye el espacio curvo de la incertidumbre.
A veces no sé lo que siento,
Ni sé donde dejé mi cuerpo o mi alma.
A veces huyo de mí mismo
Y busco el mar y el infierno. Quisiera volverme esa ola que
En un principio no existía, pero que por capricho aparece y desaparece.
No quisiera sentir ni existir,
Ni saber ni decir. Ser una espuma del cielo
Y desprenderme en muchas cosas.
A veces, sólo a veces, mientras se dibuja el rojo en el espacio,
Me acuerdo de ti y tu mirada;
Pero ocurre a veces y luego nada.
- Autor: Daniel De Jesus Perez Garcia ( Offline)
- Publicado: 17 de marzo de 2017 a las 12:02
- Categoría: Surrealista
- Lecturas: 135
- Usuarios favoritos de este poema: El Hombre de la Rosa, Inexistente
Comentarios2
Muy gratificante para la lectura tu hermoso poema estimado amigo
Gracias por darse el tiempo...
Imprecisión "....Pero ocurre a veces y luego nada." Bonito cierre. Saludos.
Saludos a ti, gracias por los comentarios...
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