Envuelvo furiosos cactus,
Me hojea con desgano y se revuelve en su altar, bélica y griega, sabe usar el yugo sin temblar.
Niño mezcla, surtido de la tierra, se tapa las orejas de hielo y juega con el silencio.
Más tarde no será ahora, y el mañana engaña, y las bestias vuelven de súbito, desenfunda su paso, se echa en el suelo y mira las flores bordadas en el sófa. Un cielo propio que lo alberga, un mar que lo separa por dentro. ¡Ay muchacho! ¡Haz crecido tan alto cómo los hombres!f
- Autor: Leoner Lozano ( Offline)
- Publicado: 24 de julio de 2017 a las 16:17
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 102
Comentarios2
Preciosa prosa.
Muchísimas gracias! Que bueno que te haya gustado!
Muy buena , felicitaciones
Gracias por las buenas vibras! Publicaré más en cuanto pueda felicidad y amor para usted
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