Un concierto se abre antes mis ojos,
sentado sobre este tronco milenario,
siento el viento de estas tierras abrazándome,
dando un conjunto dando estrememecimientos
de una rapidez orgásmica a mi piel, atisbando aquellas montañas
tu sonrisa se forma sobre los hielos eternos.
Mi corazón recibe las melodías eternas,
desnudas ahora mi corazón ante este paraje,
enviaste tu mirada hacia mi alma,
ahora mi desnudez es bautizada con tu venida.
En mi mano hay una rosa, cada pétalo
suave me invita a soñar con tus mejillas,
mis suspiros hacia este cielo no tocado,
por el hombre, me dice que debo abandonar,
el frió otoño medieval que en mi corazón yace.
La distancia de nuestras existencias ahora,
es adornada por el jardín de lilios que mis pies descansan,
una sensación de apología,
al sentir y ver tu arcoiris, sobre este bosque olvidado.
La luz desaparece lentamente, el frío comienza a ceñirse,
pero al anhelar tu aliento,ua fogata se desata en mi interior,
tu vienes ahora,el viento me delata tu venida,
mi corazón es avasallado en cada silbido dejado por estas ráfagas,
espero sumergirme en cada pétalo de tu rosal,
como ahora mis ojos te buscan, en este paraje infinito.
"Cierro mis ojos, mi conciencia es raptada
Comienzo a descender en un profuso abismo,
Mi caída es frenada abruptamente
Por hermosas alas, blancas delicadas y suaves
La luz irradiadada de tu ser no me deja ver tu rostro
Tan solo siento el calor de tus labios, rodeando mis hombros.
Mudo e impotente, congelas,
Cada milímetro de mi alma,
Las arenas del tiempo son expulsadas,
Comienzas a sonreír,
Y aquel escenario, brio, sombrio y frió,
Es derribado por tu amanecer.
Coges de mi mano y me invitas a caminar,
a través de montañas, bosques y océanos,
desentierras mis miedos
y me otorgas la invitación a amarte.
Cantaré la cancón de tus arpas,
dame las melodías de tu inmaculada belleza,
quiero ser aquél músico,
que sepa leer tu piel,
ejecutar cada pauta descrita en ella,
para lograr la sinfonía de amor que tu buscas"
La luz del día me abraza nuevamente,
Siento un aroma extraño en mis mejillas,
Mudo y perplejo recuerdo, pero no puede ser real,
Es el exquisito aroma de tus labios,
Desesperado me acerco a la ventana,
Y veo como tú figura danzante, transformada,
En una delicada neblina, desaparece silente,
En lo profuso del bosque.
Desesperado tomo mis prendas y me visto,
Al enfrentar el bosque, el silencio fantasmal,
Lo recorre, mi corazón está casi junto a mi garganta,
Los árboles eternos y los habitantes de éste,
Parecen cómplices, mi búsqueda, será como aquella,
Historia, relatada hace siglos, como leyenda.
Testigo de esto la cordillera envía sus lágrimas,
Con mucha fluidez, se ha deshielado y me otorga,
La refrescancia de sus lágrimas, me insista a seguir,
Seco mi sudor de mi frente, y en lo alto de aquel montículo,
De nubes y cimas de espinos, tu sombra danzante me sonríe.
Con tu mano me indicas,
Entiendo el llamado, mi frenética carrera, ha comenzado,
Estas tierras debo dejar,
Para seguir tus señales,
No importa el precio, la real recompensa,
Aguarda en la fusión sagrada de nuestros corazones,
La flama eterna que tendré para seguir recorriendo,
Los laberintos que la vida ponga enfrente,
Para así dejar el temor, de mi soledad invernal,
Anhelo tus ojos, dejar en ellos, mi renacer,
Saciar mi sed en tus labios,
Y sentir la paz en tu corazón.
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Autor:
Shuldinner (
Offline)
- Publicado: 16 de febrero de 2009 a las 23:33
- Comentario del autor sobre el poema: Estas líneas provenien de mi corazón,en un viaje realizado al sur este año acá en Chile,bueno inspirado en una bella chica que conocí de nombre Paula.. Un Saludo a todas las personas que pasen por este portal, Francisco.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 126
- Usuarios favoritos de este poema: Antonia Ceada Acevedo
Comentarios2
Gracias por permitirme leerlo.
Paula
ES POESIA TODO LO QUE SE LEE.
MUY BUENA ADEMÁS.
TE FELICITO
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