Le temo,
pero mi piel
por él moriría.
Mi deseo
le busca ahora
más devotamente
que yo.
Es él, rincón...
Pensamiento
extraviado
que va al encuentro
de la misma ola
que golpea sus besos
contra mis riscos
erizos
por sus dedos.
Es roca.
Cimenta en mí.
Rompe la serenidad.
Es tempestad.
Me arrastra
por el alabastro
de su cuerpo,
fiel sendero
hacia mi carne espía.
Es silencio
a voz en grito.
Callado va,
quemándome
la estera...
y me tocan sus ojos;
y me besan sus manos;
y me habla su vientre
en lenguas de ritos extraños.
Me canta
con la precisión
del murmullo del ave
en la aurora
y me dirijo a su centro
con grácil y ágil
vuelo de águila real,
en busca
de alimento
para la dulce
entraña,
que no es otra
que la suya y la mía
mimetizando
su alborada de arena
con la ostra de mi lluvia...
Mía es
la esencia que porta;
es la mía, su abrevadero.
Somos fuentes
donde brotan
néctares de dioses
y bebemos
del mutuo cáliz.
Al sonar
de cada hora sexta,
nos perdemos
en el Olimpo
a cambio de obtener
segundos de lo tangible...
del fuego de unos labios
lejanos;
amantes y críos
de un éxtasis no consumado.
Yamel Murillo
CANTO DE HORA SEXTA©
Amantísimos.
Las Rocas del Castillo©
D.R. 2017
- Autor: Yamel Murillo (Seudónimo) ( Offline)
- Publicado: 6 de agosto de 2018 a las 21:12
- Categoría: Erótico
- Lecturas: 33
- Usuarios favoritos de este poema: Jorge Horacio Richino, miriam quintana, JR Ortiz
Comentarios4
Hermoso poema!!
Al leer estas bellas letras, una vez más agradezco que exista en los seres humanos la fuerza poderosa e incontrolable del instinto, que la naturaleza nos regaló y que se mueve por fuerzas invisibles no sometidas a la razón!!
Felicitaciones por estos maravillosos versos y por el tema musical e intérprete que acompañan este poema!!
Un cálido y cordial abrazo!!!
lindo
Gracias estimada Edith! Abrazos
PRECIOSO
Me honra tu juicio querida Isabella! Mil Gracias
Es roca que cimenta en mí.
nos perdemos en el Olimpo
Al sonar la hora sexta,
amantes somos en éxtasis no consumado.
Hermoso mi reina.
Con cariño
JAVIER
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