Oda al mar

Daniel Pardo

¡Qué solo estás, mar!

Envuelto en tu visión de grandeza.

¡Qué solo estás sin saberlo!

 

El eterno movimiento que envuelve a tus olas

es también una eterna tristeza.

¿No habrán tus aguas de descansar en alguna orilla?

 

He intentado asomarme a tu playa,

bajar las estrellas a las aguas para ti.

Pero tú, eterna insistencia, prefieres las olas que giran.

Y tus aguas no descansan en ninguna orilla.

Ver métrica de este poema
  • Autor: Tarroaustraliano (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 17 de diciembre de 2018 a las 14:58
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 47
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.