Los huesos crujen quebrados
bajo el filo del día.
Herido, mas no moría:
este dolor vertebrado.
A veces me hice de barro
para rehacerme de todo,
mas mi sangre escurre en lodo
en este existir de barro.
Me desplomo en el costado
con un amor que no alcanza;
tus manos de hueso y lanza
clavan este desollado.
Y sigo sufriendo ajeno:
vértebra desencajada.
Con mi empeño a la nada
hasta desangrar tu veneno.
Comentarios4
Muy bien , una redondilla excelente
Un abrazo paisano, (supongo que nos estaremos encontrando en este camino).
Me gusta tu estilo, muy buenas redondillas. Saludos desde Argentina
Muchas gracias. Marellia. Bienvenida a mi espacio.
Solo te puedo expresar
una gran admiración,
por la forma de cantar
tu trabajo cual canción,
haciéndonos recordar
la nostalgia y el amor;
¡Excelente es tu versar
y genial esta composición,
con esta sincera felicitación
desde esta primaveral Mancha!
Un abrazo Marcos desde la tierra de Cervantes.
joanmoypra.
Muchas gracias Joan. Por tan. Motivador comentario. Un fuerte abrazo.
Buenos versos, buena rima
Me agradó leerlo
Muchas gracias por compartir tu apreciación, Saludos poetisa.
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