Vuelves a mí de nuevo
y no descubres
que hasta mi propia piel me ha desterrado.
Que carezco
de bosques y mañanas
para escanciar mi luz.
La luz sombría de mis ojos.
Vuelves
vuelves díscola y opaca
pensando que es delirio este dolor
estas cenizas.
La paz mía es rebosada
paz de llanto.
Mas no temo este regreso
ni tu errado
corazón de hielo.
Vuelve.
Entra segura con tu lanza. Rompe el aire
de esta grieta desnuda.
La vena
que horadaste
sigue abierta.
Vuelve. Hurga
la ventana y echa afuera
la tristeza.
En mi cansancio quedan otras
islas
paisajes remotos donde vuela el ave fénix.
Vuelve entonces. Entra
por la puerta oculta de mis ojos.
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Autor:
Guillermo Bustamante (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 17 de mayo de 2021 a las 20:07
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 33
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