Fluye con devoción
mi oración por quien alegre vivo,
y con mucha resolución
le ruego a Cristo
poder ser digno de su comunión...
Solo sé que le amo,
sonriendo, temblando, rezando,
con fe de iluminado.
Ya que su milagro... ver me hizo,
a su luz manando.
Es un hecho,
que al rayar el alba, tomo su camino,
un remedio milagroso,
que Dios concede al pecador arrepentido,
para con su amor ser eterno.
Así lo entiendo,
porque en mí y en Él contemplo
lo que no sé pero siento,
desde lo más pequeño, de mi conmigo,
hasta el sol de su paraíso.
- Autor: el brujo de letziaga (Seudónimo) ( Offline)
- Publicado: 20 de junio de 2021 a las 06:42
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 50
- Usuarios favoritos de este poema: CARMEN, Augusto Fleid
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