Me dejaste probar
la droga enorme de tus labios,
cual remedio o veneno,
me sumergi en ella
y me hice adicto.
Y fue ir mas hondo y mas
cuando el interior es infinito
y en la humdad de tus muslos
experimentar el palpitar
de tus maniobras,
Y no importa recordar
porque vuelve a suceder.
Una y otra vez
placeres e imagenes
vuelven..eternamente vuelven..
Mientras el minutero solo avanza
inexorable... sin piedad.
Hasta la memoria es engañada,
olvidando broncas y placeres,
como si fueran lo mismo
como si todo fuera igual...
Y definitivamente
no es lo mismo
sentirte que no tenerte.Me dejaste probar
la droga enorme de tus labios,
cual remedio o veneno,
me sumergi en ella
y me hice adicto.
Y fue ir mas hondo y mas
cuando el interior es infinito
y en la humdad de tus muslos
experimentar el palpitar
de tus maniobras,
Y no importa recordar
porque vuelve a suceder.
Una y otra vez
placeres e imagenes
vuelven..eternamente vuelven..
Mientras el minutero solo avanza
inexorable... sin piedad.
Hasta la memoria es engañada,
olvidando broncas y placeres,
como si fueran lo mismo
como si todo fuera igual...
Y definitivamente
no es lo mismo
sentirte que no tenerte.
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Autor:
sergiocabas (
Offline)
- Publicado: 2 de septiembre de 2010 a las 14:43
- Categoría: Amor
- Lecturas: 145
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