Adiós

titánico.

Te fuiste de madrugada, entre lluvia y esperanzas,

frustraciones majestuosas, para mí fueron derrotas,

tus besos me clavaron y aun no puedo liberarme,

de los clavos que me punzan los recuerdos de tu rostro y de tus labios,

te largaste y nada más, sin opción algún reclamo,

no escuchaste aquella voz, que suplica y enaltece,

mis intentos fueron buenos, dispersados por los aires, hoy son polvo y nada más,

tu orgullo es tan hermoso y enterró mis ilusiones, ¡el orgullo es criminal!

¡oh mujer tan cruel!, de mis ganas y mis sueños, todo es nada, tu estas lejos,

mis obsequios y mis besos no surcaron, no valieron ni endulzaron,

que falto en este proyecto, hubo malos arquitectos, solo sueños, nada más,

y esta cama es tan extraña, siento voces y no hay nadie, hoy mi cama te reclama,

y en mis sueños aun te veo, palpitando entre mi pecho, con tus besos y tu aliento,

si te amé, pues hoy te adoro y te amo mucho más... y me cuesta mares tragarme aquel adiós.

Por: titánico

Derechos de autor reservados.

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