A los pies de la cruz vi,
cómo silvestres lirios nacían,
crecidos por el invierno
que a la primavera precedían.
Ingenuos luego mis ojos
¡creyeron en el frio eterno!;
pero fue mirarte y comprender,
que el invierno había muerto.
Detrás un blanco marfil,
!mi pueblo y mi cuna¡
Gente, campos y calles
la esencia de mi fortuna.
Por este abismo vuela mi suerte
aún impregnada de los versos,
que a este mismo lábaro
le pedía con mis resos.
Y al fin tú, prendida a mi cruz
con las huellas de fondo;
sabiendo que fuistes de mi alma
el deseo más hondo.
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Autor:
poetalibre (
Offline)
- Publicado: 24 de enero de 2024 a las 07:33
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: jvnavarro, Texi, alicia perez hernandez
Comentarios3
Muy buen poema compañero. Un abrazo con la pluma del alma
Me gusto mucho la energia de tu poema, y el final genial, gusto leerte!!
PRECIOSOS VERSOS QUE SE APRECIA EN SU LECTURA.
SALUDOS POETA
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