Nunca tendré tu talento.
Intenté volar para irme con el viento,
pero en el aire, descubrí que te quiero.
Crucé el mar, ahogué en mares mis ojos.
Probé a reírme, a burlarme del tiempo.
No pude escapar de tu mirada de fuego.
Me detuve delante del miedo,
todo para descubrir que sin embargo, te quiero.
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