Ese hombre que tú ves ahí.

Cielo de noche

Busca en su corazón,
un eco dulce en la inmensidad ,
ese susurro cálido que rompa
el frío inagotable de su soledad.

Grita con su voz desgarrada en silencios rotos,
donde la noche lo envuelve sin piedad.
Me pregunto ¿Qué culpa cargaras en tu pecho
para merecer tanta frialdad?

Es un caminante entre muros de hielo,
con sueños heridos que aún respiran,
porque incluso en la penumbra más cruel
la esperanza jamás se retira.

El construye castillos de palabras,
con sueños que tiemblan entre sombras.

El viento helado roza su hermosa cara ,
recordándole caricias que nunca llegarán,
Si supieras que tienes los ojos más hermosos  haya visto y un corazón, valiente,
que insiste arder bajo el frío invierno.

En tu pecho habita un sol oculto, inmenso, esperando la llegada
de un amor sincero, tierno. Porque incluso el hielo más cruel
se rinde ante el sol de  primavera.

Como quisiera besar las grietas de tu dolor,
desarmarte con dulzura todos esos  miedos
y cobijarte entero, sin temor.

Aunque hoy lo hiera el vacío,
y el invierno sea parte de tu piel,
se que sueñas con un fuego eterno
que derrita tu cárcel de hiel.

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Comentarios +

Comentarios1

  • Yambicefalos

    ¡Hola! Puede ser contradictorio, pero casi me quedo sin palabras. De echo, voy a leerlo cada día de mi vida, mientras pueda. No sé si es tuyo o no (supongo que sí), pero la emoción al leerlo hacía tiempo que no la sentía. Qué dulzura, qué delicadeza... Felicidades



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