en el primero,
pasean tus ojos por la góndolas donde yo añejo
y me eliges entre el polvo que nace del susurro del tiempo.
me adormeces la mirada, me encariñas el cariño,
me compras el id con tus rojizas profundidades.
en el segundo me transportas a tu privacidad,
y me haces tuya, me coleccionas entre tu nada y...
antes de yo saberlo,
me nombro parte de tu bodega vacía de alma.
en el tercer crimen,
me expandes el cuerpo,
me endeudas la lengua,
mi cuerpo, mi carne.
me encaminas el destino.
en el cuarto,
me desnudas, me derramas
y me olfateas los enigmas,
me acechas los abismos,
me estudias y me agarras haciéndome creer
que eres digno mediador de mis sufragios...
te acercas y me adentras a tu boca
convirtiéndome en víctima de tu lengua.
tus dientes acarician mi amargura...
tus dientes. tus dientes no me mastican,
pero aplastan con su rígido toque mi deseo de estar contigo.
en el quinto me tragas,
y mi alma tiene el instinto de amargar
el camino para que se te entrecierren los ojos
y salgan los malestares de la esencia
de mi nombre ahogándose bajo tu lengua.
en el sexto, octavo, y noveno crimen
me aguardas dentro, muy dentro...
con todo tu, sin nada yo.
con tu saliva cayéndome encima,
tus latidos gritándome en el corazón
y la sensación del abrazo vacío en la vista hacia el pecho.
de los otros diez crímenes el crédito me los doy a mi misma...
por residir en tu cuerpo, bajo la tutela de tu ego…
me acredito la muerte más trágica: la muerte de mi ser, de mi alma.
-
Autor:
cemoyva (
Offline)
- Publicado: 26 de enero de 2025 a las 00:18
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 10
- Usuarios favoritos de este poema: EmilianoDR, Mauro Enrique Lopez Z.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.