NI MI ADIOS,
NI SU DESPEDIDA.
Fue su adiós sin marchar,
más no se iría de mi vida,
cómo no se irá la herida,
si antes no duele al cerrar.
No cierra porque me duele,
talvez porque la suela amar;
O porque no quiera que vuele,
a la incerteza fría de un azar.
Por eso no le doy mi adiós,
ni ella, me da su despedida,
porque ahora no somos dos.
Si no uno; En una sola vida.
Porque ella es, esa herida,
que a veces… Suele doler,
pero sublime y apetecida,
en su lecho, a unísono yacer.
Autor: Víctor A. Arana.
(VÍCTOR SANTA ROSA.)
Cincinnati, enero 25 del 2025.
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Autor:
VICTOR SANTA ROSA (
Offline)
- Publicado: 26 de enero de 2025 a las 02:04
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 26
- Usuarios favoritos de este poema: Sierdi, Jaime Alberto Garzón, EmilianoDR, WandaAngel, ElidethAbreu, JacNogales
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