Un día comencé a conversar con mi sombra, esa cosa que me sigue a todas partes.
Que sabe de mí bastante, pero no me habla, no me aconseja, ni me distrae.
Ella que siempre se sienta a mi lado y no me dice ni me advierte de nada ni de nadie.
Es mi reflejo, solo me observa, me mira, se fija y cuando caigo, conmigo se levanta.
Es graciosa, cuando con sigilo se asoma; comparte mi nostalgia, mis pesares y desdichas.
Conoce a todos, sabe quién me engañó, traicionó y quién me ha hecho una herida.
Conoce de mí, sabe de dónde vengo y por dónde ando, pero siempre se ha callado.
Es una amiga que, si muero, conmigo muere; en mí confía, pero yo en ella no tanto.
Nunca me suelta la mano; hasta cuando duermo está a mi lado, nos abrazamos.
Va pegada a mí siempre y, sin embargo, me deja solo, me abandona a plena luz del día.
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Autor:
EMBAR (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 26 de enero de 2025 a las 22:58
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 22
- Usuarios favoritos de este poema: EmilianoDR, WandaAngel, Lambdasan, Mauro Enrique Lopez Z., JAGC
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