Cuando fui solo un niño
que a la vez no lo era
por ser pura ilusión
de una tierra lejana,
un cuadro en la pared
mostraba mis recuerdos
fuera de aquel emporio,
que en silencio, habitaba.
Cuando llegué a ser un hombre
callado y solitario,
rodeado de fantasmas
hasta caer la noche,
comprendí que existía
un silencio divino,
que rompe con sus ruidos
la voz de las palabras.
-
Autor:
felix rizo (
Offline)
- Publicado: 27 de enero de 2025 a las 17:32
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 42
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., pasaba, Carlos Armijo Rosas...✒️, EmilianoDR, El Hombre de la Rosa, Raiza N. Jiménez E., Ricardo C.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.