El Domingo

Sebuki

Soy un hombre sensible en lo afectivo

Que cuando mira a los ojos

Busca a alguien similar, que entienda el parecido

Pero la soledad se hace presente

Como un abrazo, seco y congelante

Donde la ternura es erradicada

¡Que desesperante!

El hastío y el dolor, me esperan delante

Pero de que me que quejo, si soy solo un principiante

Un neófito tenaz, errante

Que dialoga acerca de ideas locas

Ya sea Dios o un amante

Queriendo que me amen de manera incondicional

Pero no todo lo que me gusta es brillante

Pues la negrura del ser me atormenta

La amo y me sumerjo en ella cuando toma mi mano

Alejándome de mi pequeña familia y otros allegados

Donde logro sentirme un desprecio de ser humano

Con el alma herida y vandalizada.

Luego entiendo que está bien, que la vida tiene contraste

Cuando todos son felices, yo también

Pero en mi habitación, tan solo un desastre

Un cumulo de descartes

Y a la vez algo precisamente tan puro como el agua del deshielo

Donde llega una plenitud que me ahoga

Y me da esa rectitud, que en los días de energía dominical escasea.

Y ahora me encuentro en el lugar que alquilo

Luchando por sentirme en casa

En donde no se si hay vecinos

Y mi único escape, una mera terraza.

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