Si por casualidad en algún momento de tu vida te crees importante en algo, recuerda siempre que tan solo eres un Alma llevando un cadáver a cuestas.
Del mismo modo que la flor no persigue a la abeja, sino que es la abeja que va a la flor, el Ego nos persigue sin cesar porque es nuestro peor demonio, y nos va matando poco a poco.
A menudo se cuelan mis palabras por los pliegues de mi Alma, y van dejando un escenario de luces y sombras chinescas donde cada personaje aparece en blanco y negro, el blanco, significa el alma limpia y clara, y el negro, su secreto más oculto y oscuro.
Fíjate cómo son las cosas que siempre pienso que estamos en la Primavera, más fría, más caliente o más templada, de distintos colores si quieres, pero siempre seguirá siendo Primavera en mi Alma viajera.
Vivo en la penultima esquina de la calle del Olvido, en el número tres, Primero. A, antes vivía en calle Melancolía pero dejó de pasar por allí el Tranvía
Ayer en la calle, conocí a una mujer que me dijo que se llamaba Soledad, nunca se queja de nada y le sigue a todas partes su Sombra, aunque siempre está callada y es muy recatada, hay siempre un Silencio en el medio de ellas dos, pero solo con sus miradas se entienden a la perfección.
Me encantaría ahora mismo huir de aquí, salir corriendo sin mirar atrás, marcharme bien lejos a otro País, empezar a vivir de nuevo en otro lugar, por supuesto a la orilla del Mar, oler a salitre y escuchar las Olas, sentir un Viento diferente, y notar todos los colores de distinta tonalidad.
Sentirme un extranjero nuevo en la ciudad, irme todos los días a la playa a pescar, y escribir cientos de Poemas, volver porque no, a enamorarme una vez más, y amar y amar, sentirme que me he vuelto loco y que el deseo me empujé hacia ti, una y otra vez, sin saber ni querer ese latido cómo frenar.
Hablando, hablando, y contando mi sentir, el tranvía a pasado
volando, tendré que esperar al próximo, mientras tanto, me siento en la escalera de la entrada de mi nueva Casa, silbando la melodía que nunca olvido, estaré más atento, pues este Tranvía no circula por ninguna vía, circula volando con sus propias alas, y aunque nadie me crea, me bajaré en la próxima parada, que casualmente se llama el Bulevar de los sueños rotos.
Mael Lorens
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de Autor
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Autor:
Mael Lorens (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 11 de febrero de 2025 a las 14:23
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 26
- Usuarios favoritos de este poema: Josué Gutiérrez Jaldin, pasaba, Fabio Robles Martínez, karonte, Lualpri, Polvora, Charlie Aritz, José López Moreno., EmilianoDR, Mauro Enrique Lopez Z., Llaneza, JAGC, Pilar Luna, alicia perez hernandez
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