La llamada

Ricardo Castillo.

Estaba mudo
y cuando pude hablar
solo balbuceaba palabras.

Era la hora del conflicto,
la llamada a la puerta
que uno siempre hace a sí mismo,
esa que el reloj espera paciente
para ser útil,
para detenerse,
para descansar de su jornada.

La noche era calurosa
y el polvo oscurecía los rostros.
Pero la faz de los espíritus
abatidos y sucios,
con almas brillantes de estrellas,
no puede ocultarse.

Es en vano romper los mapas del destino,
resistirse a la marcha inevitable
hacia su morada,
al instante preciso de aquel toque.

Le abrí la puerta
y la noche cesó.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios3

  • María C.

    Me ha gustado mucho Ricardo
    Recibe mi aprecio y hasta mañana.

    • Ricardo Castillo.

      ¡Gracias! Me alegra saberlo. Recibo tu aprecio con gusto. Hasta mañana.

    • El Hombre de la Rosa

      Muy bello tu poema estimado poeta y amigo Ricardo Castillo
      Saludos de tu amigo Críspulo
      El Hombre de la Rosa

      • Ricardo Castillo.

        Gracias por tu visita y lectura estimado amigo Críspulo. Saludos cordiales.

      • rosi12

        BELLAS LETRAS Y QUE TENGAS UN BUEN DÍA SALUDITOS

        • Ricardo Castillo.

          Hola Rosi, amiga. Me alegra mucho que te haya gustado. Muchas gracias. Saludos afectuosos.



        Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.