No todas las luces brillan de golpe, algunas amanecen lento, como la verdad que se revela en susurros, como el amor que nos alcanza antes de comprenderlo.
Dios nos toma de la mano, nos aleja del ruido, nos enseña a ver.
A veces creemos que ya entendemos, que hemos visto la totalidad de lo que es, pero solo hemos tocado la superficie de lo eterno.
Así es lo verdadero, eso que no impone, que no exige, que crece con fe y se forja con paciencia.
Eso que no se apura en completarnos, sino que nos permite descubrirnos, tocarnos en el alma, ser un solo latido, una sola visión.
Nos sana en etapas, como la luz que despierta entre sombras, como el día que conquista a la noche, como el amor que nos encontró antes de que supiéramos verlo.
Porque lo verdadero no llega de golpe, nos transforma poco a poco, nos toma de la mano y nos guía… hasta que, al fin, vemos con claridad.
Y en esa claridad, en la luz que alumbra mi camino, en el resplandor que hace brillar cada instante…
Mi luz eres tu
-
Autor:
Siempre Juntos… (
Offline)
- Publicado: 19 de febrero de 2025 a las 10:11
- Comentario del autor sobre el poema: El amor de Dios es paciente
- Categoría: Amor
- Lecturas: 17
- Usuarios favoritos de este poema: EmilianoDR, Ricardo C., Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.