Luisa, lucero de luz tan radiante,
hechizo divino de luna y de sol,
suspiro que vuela en un aire fragante,
mi anhelo más puro, mi dulce arrebol.
Tu voz es un canto de dulce armonía,
susurro del viento que besa mi piel,
y en cada latido, con melancolía,
te sueño a mi lado, mi amor, mi laurel.
Si el tiempo pudiera robar un instante,
quisiera quedarme en tu abrazo infinito,
ser sombra y reflejo, amor tan vibrante,
en versos grabados con tinta de mito.
Eres la musa que enciende mis días,
la flor más hermosa de un campo en flor,
y aunque la vida nos dé lejanías,
te llevo en mi alma como un eterno fulgor.
Si el cielo algún día escuchara mi ruego,
si el viento llevara mi voz hasta ti,
te haría saber que en mi pecho hay un fuego,
un fuego que arde tan solo por ti.
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Autor:
Miguel Ángel Peñafiel Miranda (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 20 de febrero de 2025 a las 12:27
- Categoría: Amor
- Lecturas: 20
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., EmilianoDR, Classman, JUSTO ALDÚ, Ricardo Castillo.
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