Duerme en paz, Alfonsina

Antonio_cuello

Frágil su huella en la blanda arena,

estela difusa de lánguida presencia

Rosa pálida de una fugaz primavera,

dormida en el silencio de la ausencia

 

Alma peregrina que vaga en la gracia,

teniendo por bandera su voluble ceño,

paradigma inequívoco de sus desgracias,

colofón intangible de frustrados sueños

 

Te fuiste, alfonsina, bajo un mar de estrellas,

transfigurando en tus versos el sentir lacerado

No temas, hasta ahora, él no te ha llamado,

 

si vuelve a llamar, se le hará saber tu querella,

para que se cuide de no ir detrás de tu huella

Ya tu nodriza le bajó la llama a el alumbrado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos




Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.