Querido Dios, tu que me acurrucas por las noches
Y cuidas a mi mamá,
Sé que fui mala, losé, pero,
aquí en nuestro espacio te puedo preguntar:
Dios, ¿alguien me amará?, ¿será que me lo merezco?
¿Por qué siento que todos me van a abandonar?,
Que un día cualquiera solo desaparecerán,
Dios, mi padre me dejo todas y cada una de las veces,
Cuando yo lo amaba más,
Y ahora siendo adulta pensé que lo podía superar,
Dios, me da miedo no cumplir mis sueños,
No le temo a los cercanos, si no los que más deseo,
¿Me casare?, ¿alguien me lo propondrá?,
¿podre ser mamá?, ¿seré una mala mamá?,
¿Me quedare sola? Como mi papá,
Creo que hay gente que me ha amado ya,
Pero me fui, tu sabes porque, siempre lo sabrás,
Nada humano me es ajeno,
Pero, ¿mis sueños se cumplirán?,
¿llegare a los 60 para ser abuela?
Tener mi casita llena de plantas y hacer de cada cosa una maceta,
Que mi cuerpo huela a hogar,
Que mis abrazos sean indispensables para entrar,
Que la comida sobre la mesa sea preparada con el cariño de mis palmas,
Y poder tomar café con los ojos entrecerrados porque mi esposo, pronto llegara,
¿podre viajar junto a mi hombre?,
¿siempre será mío?,
quiero bailar hasta que mis rodillas necesiten descansar,
Cuidar de los nietos y contar ese “yo era”,
Cuando en mi interior será un “sigo siendo así”,
Yo siempre he sido de hogar,
Alguien loca, pero más que hija, una mamá,
Cuido de mi madre como fuera mi hija,
Y cuido de mis hermanos por igual,
Me da mucho miedo que los papeles se alteren,
Y mi historia final sea otra,
No te digo que no la disfrutare, es solo que,
Yo quiero construir mi propio hogar.
-
Autor:
Tu novia eterna (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 23 de febrero de 2025 a las 23:00
- Categoría: Carta
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Poesía Herética
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.