Amor mío,
Amanecía un nuevo día y mi primer pensamiento fuiste tú. Anhelaba despertarte con un suave beso, pero al contemplarte dormida, tan serena y hermosa, no me atreví a perturbar tu sueño. Me quedé a tu lado, observando la paz que irradiaba tu rostro, sintiendo la misma calma invadir mi corazón.
Eres mi refugio en la tormenta, tu presencia trae serenidad a mi alma, tu voz es la melodía que apacigua cualquier tempestad en mi interior. Tu sonrisa tiene el poder de derretir el hielo más frío, tu mirada es el paisaje más hermoso que mis ojos han contemplado.
Cada día a tu lado es un regalo, cada momento contigo es un tesoro que guardo en lo más profundo de mi ser. Eres la luz que ilumina mi camino, la razón de mi felicidad.
Gracias por existir, gracias por ser mi compañera, mi amiga, mi amante, mi confidente. Gracias por ser tú, la mujer de mis sueños, la dueña de mi corazón. Te amo más allá de las palabras, más allá del tiempo, más allá de la eternidad.
Buenos días.
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Autor:
Loco De Amor (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 25 de febrero de 2025 a las 11:52
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Alfonso J Paredes (AlyParCa), Augusto Fleid, Ricardo CTz, EmilianoDR
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