Dibujo unos signos
y nacen los versos,
con letras cansadas
que trazan mis dedos.
No sé lo que escribo
ni sé lo que dejo,
en esta cuartilla
que mancho con celo.
Quizás de una rosa
que un día de invierno,
temblaba de frío
muy sola en el huerto.
Tal vez de la infancia
perdida en el tiempo,
y algunos retazos
que surgen de lejos.
Es fácil que el frío
congele mis sesos,
la mente vacile
y escriba a los ciegos.
Las letras me dicen
que siga el intento,
con mil garabatos
cruzando bocetos.
No sé si la rima
saldrá como quiero,
ni sé si las letras
tendrán ese "metro"...
La eterna medida
del joven poseso,
que rima, que mide,
y sale contento.
¡Qué empeño tan grande
contar en los versos,
por labios gentiles
que buscan los besos!
Y el beso de plata
se escapa a los cielos,
"suspiran las almas
al verle tan lejos".
Rafael Sánchez Ortega ©
22/02/25
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Autor:
Pyck05 (
Offline)
- Publicado: 26 de febrero de 2025 a las 04:40
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 0
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