El azúcar

Adoradom



Veneno, para diabéticos,

Mezclada con la sangre,

Sin azúcar,

No puedes vivir,

Pero nos toca,

A los diabéticos,

Y muchos somos.

Suerte tienen,

Los que poder pueden,

Consumir este manjar,

Que disfruten,

Mientras pueden,

Porque el azúcar,

No avisa, y te llega,

O no,

Envidio a aquellos,

Que pueden tomar,

Y disfrutar,

De un buen dulce,

O bizcocho,

Pero un sacrificio,

Hay que hacer,

Para no caer,

En el precipicio,

Y contarlo,

El menú que te mandan,

Con hambre te quedas,

Y mucha agua bebes,

También la echas,

Por otro lado, muchas veces,

Es una pena,

Que a quien,

Le guste los postres,

No pueda,

Pero vivir quiero,

Y si para ello,

Tengo que pasar,

Un sacrificio, hay que hacer,

Café, sin azúcar,

O sacarina,

Todo sin azúcar,

Lo único que queda hacer,

Enseñar a la mente,

A dejar de ser dulce,

A ser salado,

Aunque pasamos,

De diabetes,

A tener colesterol,

No sé qué es peor.

El chip hay que cambiar,

Y mirar lo que se come,

Con cuidado,

Nos nutrimos,

Sin sufrir síntomas,

Y durar lo máximo posible,

En esta vida,

Esa mi intención es,

Y olvidar esos ricos,

Y buenos manjares de la vida,

Que no puedo,

Ni oler,

Aquí empiezo mi dilema,

Y a cumplir,

Con el cuidado,

Del cuerpo,

Para sobrevivir,

Y no probarlo nunca.

Ver métrica de este poema
Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • Jaime Correa

    Dulce veneno que rica la azúcar

    • Adoradom

      Que razón tiene.



    Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.