Ha callado la voz que un día tronó
hiriente y certera, como un puñal
la que con furia y con su cantar
a tantas heridas nombre les dio.
 
Paquita, guerrera de un viejo agravio
con versos de fuego, con ira y sal
cantaste verdades, justicias del mal
gritaste al infame su vil calvario.
 
Hoy duerme tu canto, mas no el encono
de tantas mujeres que hiciste alzar
dejaste en la tierra un eco en su trono
dejaste en el aire un himno al amar.
 
Que el viento te lleve, que el cielo escuche
tus coplas ardientes de amarga hiel
y al verte en la sombra donde ahora luches
se escuche tu canto de rabia sentida y fiel.
 
 
 
ElidethAbreu
Febrero/26/2025©