Son las damas nocturnas
que bailan en tiempos de guerra
para los soldados que dejan la Tierra.
Recuerdo el estruendo de su zapateo
en el brillo apagado, azulado
y reflejado en la mesa ajena,
ajena de la lejanía
y de la vida de constante guerrilla.
Por las bellas damas que sonríen,
para alegrar al hombre de verde
que viste el uniforme
con miradas extenuantes,
aquel caballero que acomoda su cabello
y al sentir su tacto
recuerda el peso de un casco ajeno.
Porque solo las mesas nocturnas
entenderán a los hombres de fueras,
solo las mesas nocturnas
soportan los golpes de furia,
y solo las mesas nocturnas
escucharán los lamentos de guerra.
Porque son pocos los que vuelven
para beber en las afueras,
y son menores
los que soportan la vida con alaridos recuerdos.
-
Autor:
Raindrop (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 28 de febrero de 2025 a las 02:40
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.