A mi niña interior, me gustaría dedicártela,
me gustaría contártela, que la disfrutes o dártela;
a la vez quiero quitártela, arrebatártela,
son muchas cosas que te quiero decir.
Me gustaría agradecerte todo lo que me enseñaste,
a vivir, aguantar o resistir, saber convivir.
Te envío muchísimas gracias por todo lo que me
ayudaste y me apoyaste, tú me otorgaste esa habilidad;
aunque aún tenemos cosas que desbloquear.
Todavía recuerdo todos esos momentos inquietos, me
acuerdo todavía que cada noche me los contabas con miedo,
me los decías, pero no te los debo retener, tú los debes mantener.
A mi niña interior le gustaría que le contara algo del futuro, o
sobre si las cosas ya cambiaron; si ya está tranquila, si no es oscuro.
Le gustaría saber cómo las cosas son diferentes, que no sufro ya más,
que ahora es distinto y que no hay que temer a lo que sucederá.
Me gustaría darte algunos consejos que te serían útiles,
pero prefiero que tú misma los descubras, es lo más conveniente.
Son cosas de las que aprenderás a ser tú, lo que te convierte;
eventos inesperados, de los más aterradores, de ellos hallarás múltiples.
A mi niña interior le quiero dedicar este poema, le digo todo
lo que quiera saber, que ahora sé lo que valgo, le digo que
quiera. Te digo que todavía tengo un montón que decir, que
lo que me preguntes lo voy a recibir; también te digo que
hemos conseguido mucho de lo que propusimos, de nuestra parte pusimos.
Pero tú también tienes que contribuir, saber aprender; más de lo que sabes
y más saber adquirir, despertar cuando llegue el momento concreto; sé que
crecerás y mucha astucia e inteligencia obtendrás.
Nunca dejes que te supere la oscuridad por muy terrible que
sea la crueldad de la realidad, a mi niña interior le espera lo mejor
y lo peor; de lo malo aprenderás, no de la forma correcta pero así
será. Me temo que nada puedo hacer, tu destino te lo ha concedido.
Te cuento lo que más te intriga: la persona que tanto amamos,
si, esa que nos hacía daño ya ha sanado. Ahora es comprensiva
además de amorosa y cariñosa; ahora ya nos hace pasar mal día
tras día, o año tras año, ahora es fuerte como un clavo, hermosa
como una rosa en un campo de fauna y flora. Ya no hay de qué
preocuparse, estamos a salvo, mucho en ella ha cambiado. Está
despierta, no piensa como antes, es diferente, es abierta de mente.
Pero cuando veas esto, te advierto de antemano, los roles han cambiado:
la de los malos tratos era mamá, ahora es papá, pero no son físicos los
castigos, es psíquico. Manipulación, pasiva agresividad, bipolaridad, no sé
decirte cual es peor. Eso sí, mamá está mejor; papá no quiere crecer: es
como un niño qué si no se le dice o se acuerda, no sabe lo que
tiene que hacer para querer. Aunque tiene sus ``motivos ́ ́: De
pequeño no tuvo la mejor infancia, no llegó a crecer del todo. Pero
no quiere darse cuenta de todos modos.
Mi niña interior, te digo que no siempre podré estar ahí para ti,
tengo cuentas pendientes que sanar; no estaré tan centrada en ti,
pero lograremos todo aquello que antes no pudimos alcanzar. Será
nuestro trofeo conmemorativo, el que nos hará seguir adelante sin
pensar tanto en el pasado o el olvido.
Mi niña interior, te pido perdón por todo lo malo que aprendimos,
en ese momento no era lo más sano. Pero con el paso del tiempo
malos hábitos fuimos tirando, los desechamos, cambiaron nuestras
malas costumbres y la forma en que convivimos;
ahora es un entorno más tranquilo, aunque no todos los días es un
lugar sereno. Siempre hay algo que rompe el silencio, distancia el
momento. Espero que con esto te hagas una idea, piensa antes de
realizar, de verdad que te lo pido.
Quiero que, como yo, que seas tú misma, que despliegues tus
alas y eches a volar. Que seamos libres a pesar de cómo la gente
nos vaya a menospreciar, quiero que libres la batalla y ganes con
nuestra mejor habilidad; nos proporciona la victoria desde ya.
Mi niña interior, me están llamando, me tengo que ir a mi sitio,
gracias por saber escuchar y confiar en todo lo que te digo. Te
pido que me sigas ayudando como siempre, cómo me has dicho;
eres grandiosa, asombrosa; que eres la mejor para mí y que
siempre lo serás. Da igual cuantos errores cometamos, yo siempre
te guiaré, te daré la mano y hasta te regalaré todo el tiempo que pueda.
Aunque ahora no te lo creas, crecerás, y nunca me cansaré de oírte,
siempre te tendré en cuenta; gracias por llegar a mí y darme esta felicidad
eterna. Todo esto es para ti, para mí; tu siempre serás mi guerrera.
-
Autor:
AGO como Eryel (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 28 de febrero de 2025 a las 13:13
- Categoría: Carta
- Lecturas: 15
- Usuarios favoritos de este poema: AGO como Eryel, ElidethAbreu, EmilianoDR, alicia perez hernandez
Comentarios1
Estaria bueno q trabajaras en sanar a la niña q fuiste yo estoy en ese camino una terapia para sanar todo mi pasado te invito a ver los videos de Carl Jung q hay muchos en youtube buscalos
Agradezco tu consejo, pero las acciones se repiten cada semana que pasa por mis ojos y me hace recordar al pasado, es algo imparable que sucede pero
seguir trabajando en aquello también me hace imparable; trato de ver mi vida con dos sentidos, un saludo
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.