Contando ovejas

Lambdasan

Pacían las merinas en el prado,

de mientras un zagal las numeraba.

Marchaba todo como planeado,

cuando un cordero habló mientras pastaba:

<<¡Despierta, no te quedes embobado!>>,

y despertó el pastor mientras gritaba.

Hallóse sin rebaño en la colina,

pues nunca duerme el lobo que trajina.  

 

A Esopo

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Comentarios +

Comentarios1

  • Sierdi

    Suculenta merienda paladeo el lobo.
    Pobre pastor solitario.
    Sin oveja, sin salario.
    Muy entretenido.
    Saludos.

    • Lambdasan

      Gracias por leer



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