La noche caía sobre la ciudad cuando un grito desgarrador rompió la calma de una calle desierta. Un auto gris aceleró dejando atrás un bolso y un zapato solitario en la acera, se perdió doblando por una oscura calle lateral del barrio de Santa Ana, Ciudad de Panamá. Todo pasó tan rápido.
Dentro del vehículo, una joven forcejeaba con todas sus fuerzas, pero la venda en sus ojos y las manos atadas la dejaban indefensa. Perdió el conocimiento, pero el destino ya había marcado su camino.
Cuando despertó, el frío de un sótano húmedo la envolvía. Su respiración era agitada, el miedo la paralizaba. Entonces, una voz firme pero serena le habló desde la penumbra.
-"Tranquila, nadie quiere hacerte daño si cooperas". (Un lugar común que se repite en todos los secuestros) Fue la primera vez que escuchó a uno de sus captores, un hombre de voz grave y mirada intensa. Se llamaba Andrés, y sin saberlo, pronto se convertiría en su razón de lucha.
Paty, una joven estudiante de economía, nunca pensó que su vida cambiaría de esa forma. En realidad no era una chica mojigata, era alegre y más joven hasta había pertenecido a un grupo "Emo" Alguna que otra experiencia sexual, pero esto no era igual. Tenía miedo, Al principio, el encierro era un infierno, pero con el paso de los días, las conversaciones con Andrés la hicieron ver otra perspectiva. Él le hablaba de injusticias del sistema, de rebelión, de una causa que justificaba sus acciones. Lo que comenzó como miedo se convirtió en fascinación, y después, en amor. Nunca antes había sentido un orgasmo, con él fue diferente. Lo admiraba por aquella idea de un mundo más justo con los que menos tienen.
El día en que le permitieron salir de su encierro para participar en un asalto bancario, no sintió miedo, sino emoción, sobre todo el poder que te da poseer una AK-47.
Desgraciadamente las cámaras la captaron junto a sus captores, y la ubicaron con toda la pandilla, cuando la persecución comenzó, su corazón latía con furia. Sintió una descarga de adrenalina por dentro. Sabía que no había vuelta atrás.
Luego de una persecución por toda la ciudad y algunas escaramuzas. Finalmente, fueron capturados.
Por supuesto que sus padres lloraban al verla tras las rejas, suplicándole que regresara a casa. Pero Paty ya no era la misma. Miró a Andrés, encadenado como ella, y supo que su lealtad estaba con él. Renunció a su familia, a su pasado, a todo lo que alguna vez fue.
Ante la abrumadora evidencia el jurado solo tomó una hora deliberando. La justicia dictó su sentencia: veinte años de prisión. Y ella con una dura mirada en quién sabe qué, los aceptó, convencida de que su verdadera cita con el destino apenas comenzaba.
* Este tipo de actitudes suele relacionarse con el mal llamado Síndrome de Estocolmo.
JUSTO ALDÚ
Panameño
Derechos Reservados / marzo 2025
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Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 6 de marzo de 2025 a las 00:12
- Comentario del autor sobre el poema: El síndrome de estocolmo no es en sí un síndrome. Es más un mito que ha sido estudiado por más de 45 años. El síndrome de Estocolmo es una respuesta psicológica en la que una víctima desarrolla un vínculo afectivo con su captor. Es una reacción paradójica que puede ocurrir en situaciones de cautiverio, abuso sexual, violencia de pareja, entre otros.Puede incluir sentimientos negativos hacia la policía o las autoridades Algunos investigadores han propuesto considerar al síndrome de Estocolmo como un tipo de TEPT complejo (Trastorno de Estrés Postraumático) Pero aún lo utilizan para definir estas actitudes que como Trastornos sicológicos no son científicamente reconocidos. Jan-Erik Olsson, un convicto apodado "Janne", tomó como rehenes a cuatro empleados de banca en la cámara acorazada de un banco del centro de Estocolmo el 23 de agosto de 1973, desencadenando una crisis de seis días y el nacimiento de una psicosis hoy tristemente célebre. La célebre hija de un multimillonario PATY HEARST lo popularizo luego de su secuestro y que se uniera al Ejército Simbionés de Liberación en 1975.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 36
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, JUSTO ALDÚ, alicia perez hernandez, Mujer perseverante, Enrique Fl. Chaidez, María C., El Hombre de la Rosa, Hugo Emilio Ocanto, Alexandra l, José López Moreno., Alfonso J Paredes, pasaba, Charlie Aritz, Poesía Herética, Javier Julián Enríquez, Jaime Correa, Pilar Luna, Avissiu
Comentarios7
Muy bien relatado.
Vi una película sobre el Síndrome de Estocolmo, fue muy interesante.
SALUDOS
Agradecido con tu gentil visita, lectura y comentario.
Este es un relato de una realidad ampliada, lo más común es ver a una mujer golpeada y vejada por su pareja y que no quiere abandonarlo.
En fin, se da en varios contextos solo que el mito aún subsiste en algunas mentes.
saludos,
La genialidad alumbran tus bellas letras estimado poeta y amigo Justo Aldú
Un abrazo de tu amigo Críspulo desde Torrelavega
El Hombre de la Rosa
Gracias, gracias Críspulo por visitarme, leerme y comentar.
Un fuerte abrazo.
JUSTO
Maravillosamente extraordiarias tus letras, Justo.
Felicitaciones.
Fraterno abrazo, gran poeta.
Hugo Emilio.
Muchas gracias Hugo por tu visita y comentario. Aquí las puertas siempre estarán abiertas.
Saludos
Entraré a ellas siempre que pueda, Justo.
Saludos.
Hugo Emilio.
Magnífico relato el que nos compartes, los secuestros un tema de actualidad, gusto visitar tu portal, gracis por compartir.
Saludos, feliz día, Alex.
Alex, siempre es grato leer tus comentarios en mis publicaciones. Aún no he pensado mi relato para hoy. Espero el toque de la musa o la inspiración.
Saludos.
Ha sido un gusto pasear por tu relato.
Saludos 🌹
Muchas gracias compañera, es un placer.
Saludos.
¡Interesante relato mi distinguido amigo!
Ciertamente, aunque no se crea, estas situaciones suceden. Le sucedió a una amiga que fue secuestrada para luego conformar el grupo terrorista Sendero Luminoso. Terminó en prisión, con 25 años de condena; una muchacha bien preparada y hasta bonita, pues se enamoró de Abismael Guzmán. Una historia muy parecida a la que has contado amigo mío. ¡Increíble que se enamoren de sus captores!
Gracias Justo, disfruté sumamente de tu relato que me trajo a colación lo sucedido con mi amiga del colegio!
Ni hablar de la grandiosa narración que has exhibido, era de esperarse!
Mis venias mi admirado poeta escritor!
Muchas gracias Ma. Beatriz por tu comentario. Ciertamente pasó en 1975 con Paty Hearst quien se unió al Ejercito Simbiones y es la imágen que antecede al relato, pero más allá de eso hay muchos tipos de TEPT que es como debería llamarse y no Síndrome de Estocolmo puesto que este último no está reconocido científicamente en manuales de psicología clínica.
Me refiero a la mujer que se niega a abandonar a su maltratador porque esta enamorada, su masoquismo llega a un grado superlativo. Tanto es así que en una futura relación busca que la golpeen y la sometan.
De ahí para adelante hay muchas situaciones.
Saludos
Hola amigo, he pasado por tu relato y me ha encantado , como siempre , tienes el don de transmitir un profundo mensaje.
La sociedad es como un baile... si vamos fuera de ritmo ...es muy probable salirse del guión. En un mundo donde la hipocresia es una codicin general,tu encuentras las palabras para ver la profunda realidad , que toca a muchos y afecta a tantos otros . Lo importante es ser capaz de ver más allá de lo aparente. En este mundo donde la desigualdad, la corrupción y la injusticia son normales , intentamos comprender por que las personas en ciertas situaciones actúan de tal o cual manera y otrs se adaptan , aceptan y cambian , admirando y siguiendo sus captores, cambiando y siendo parte de lo mismo que nos oprime ,como la mente es vulnerable y la realidad que nos toca vivir, es la que determina como nos defendemos de lo que no podemos controlar.
acaso no tenemos todos ese sindrome?
Me emociona tu genialidad ,tu búsqueda de pensamiento , tus palabras ,que incomodan y desnudan la falcedad social y la forma en que exposes la fragilidad humana. Gracias. Un abrazo . Cynthia
Hola Cynthia, he evolucionado hacia el relato breve, no obstante aún escribo poesía. Tu comentario me gusta, porque lleva implícito el pensamiento con que plasmé el relato.
En sí es algo más común de lo que creemos. Hay países en lo que se ve casi a diario, lo mismo que este trastorno muy propio de estas situaciones. He conocido casos en que tanto han violado a una mujer que termina por aceptar y hasta querer a su agresor, convirtiéndose en su pareja y teniendo sus hijos. Nunca reconoce que fue abusada o si lo hace, le resta importancia creyendo que es el lugar de ella como mujer, es decir, se subvalora.
Tal como dices, es la forma de actuar del ser humano en tal o cual situación, convirtiendo en normales situaciones que claramente no lo son.
Saludos
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