“¿Por qué se busca el silencio?
Si las cosas hablaran...
¿Cuál sería nuestra historia?
El hombre se aferra al silencio,
y los habitantes pintan su olvido
simulando un territorio abierto,
y una frontera de alambres.
¿Qué contarían los números en la piel?
Cuando la ciudad parezca dormir,
y las luciérnagas concluyan sus latidos,
y sus alas cansadas se apaguen,
un hombre vaga con su locura.
En su mochila guarda las sombras
de la noche,
guarda la mudez como una palabra.
Cada noche es un testigo de la nada,
cuando la ciudad despierta,
su sombra le habla:
“El olvido es un disfraz que nace del miedo,
pero hecho sin consentimiento.
La memoria del árbol crece
bajo tierra, es la voz de su alimento.
Dejar que el olvido calle,
es más fácil que la verdad hable.
Pero la memoria parece clavar un puñal
en la historia,
y escuchar su infinito latido”.
¿Y el consentimiento tu pequeño
dios sonámbulo?
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Autor:
OscarCampos (
Offline)
- Publicado: 6 de marzo de 2025 a las 08:46
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 23
- Usuarios favoritos de este poema: Paris Joel
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