Epitafio de los olvidados
Los que sucumben al filo de la duda,
latigazos que desgarran las fibras del alma,
los que tropiezan en poceras de sombras,
los que enloquecen de tanta cordura.
Los que se entierran sin lápida ni nombre,
los que torturan la voz con arena,
los que mastican su propia sospecha,
los que envejecen sin cruz ni cadena.
Los incendiados por la ambigüedad ajena,
los condenados al pozo del tedio,
los que naufragan en mares de manías,
los que aún respiran envueltos en miedo.
Los exiliados de un dios sin memoria,
los que vomitan en ruinas su canto,
los que acarician la horca y la gloria,
los que maldicen su propio reflejo con llanto.
Espera mi risa entre escombros de fiebre,
atada de pies y de manos al lodo.
No me grites—te advierto en mi callado timbre—
que el alba agoniza, ya sin gloria ni aliento.
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Autor:
William26🫶 (
Offline)
- Publicado: 18 de marzo de 2025 a las 00:32
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 33
- Usuarios favoritos de este poema: Vogelfrei, Tommy Duque, JAGC, Alfonso J Paredes, Hugo Emilio Ocanto, Carlos Armijo Rosas...✒️, karonte, Josué Gutiérrez Jaldin, alicia perez hernandez, JUSTO ALDÚ, Ricardo C.
Comentarios2
Magnífico epitafio.
«...No me grites—te advierto en mi callado timbre—
que el alba agoniza, ya sin gloria ni aliento».
Fascinante.
Gracias por su comentario 👍
Un saludo cordial...👋
Aquí tenemos un poema que evoca una sensación de angustia existencial, retratando a quienes luchan con la duda, el miedo y el desencanto. A través de imágenes potentes y un ritmo marcado, se muestra la desesperanza de quienes cargan con el peso de su propia mente y del mundo que los rodea. La última estrofa deja una impresión de resignación y desesperanza, como si la luz del alba, símbolo de un nuevo comienzo, ya no tuviera fuerzas para surgir.
Buena lectura
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