Mi alma es un río que fluye con fuerza en aguas
que reflejan el cielo y la tierra
un camino quebrado que me ha llevado a donde estoy,
donde la experiencia es la piedra que moldea mi ser.
Mi corazón es una hoguera,
una llama que arde sin temor a la noche,
que encuentra en el viento su impulso,
su fuerza, su voz
y cada día es un respiro nuevo,
un renacer en la brasa del tiempo.
No puedo volver atrás,
pero en mis manos está el presente,
un hilo que entrelazo con esperanza,
con la certeza de que incluso en la sombra
hay belleza esperando ser descubierta.
Lo extraordinario toma su tiempo,
pero sé soñar, se esperar, sé creer en cada amanecer
y veo un horizonte más claro,
una oportunidad para crecer, para entender,
para ser, para estar.
Camino hacia adelante,
con el pecho abierto a la vida,
porque cada instante,
cada latido,
es un recordatorio de que estoy aquí,
listo para sentir,
listo para volar y
listo para ser diferente.
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Autor:
Acevedo M. (
Offline)
- Publicado: 20 de marzo de 2025 a las 11:27
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 30
- Usuarios favoritos de este poema: ElidethAbreu, EmilianoDR, Mauro Enrique Lopez Z., Ricardo C., Mujer perseverante
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