Hoy despierto
en muchos colores.
Las flores y los cantos agradecen
vestidas y saciados
que ni Salomón en todo su esplendor
porque esta es la paz real
subyacente...
Se encuentra sin buscar
pues tú eres hallado por ella.
Y entonces si te pierdes...
la buscas siempre.
Abba late dentro.
El sinsentido cobra sentido.
¿Qué menos puedo hacer
que dar gracias?
O pedir perdón por creerme
Dios de mi vida.
Solo debo entregarme a ti.
Dejar que vivas tú
y no yo.
En lo espontáneo confío
si tú me vives
si tú me hablas.
Quiero ser puerta para ti.
Río de agua viva
en tu llover,
el cauce de tu manantial.
Lo prometistes
y se cumplió.
El único príncipe y rey
eres tú.
Y ese falso que se aferra
a un trono falso
con tu mero soplo se consume.
No nos sueltes,
danos tu agua
para apagar a sus esbirros
a través del espíritu.
Ayuda a los que no escuchan
y duermen con la serpiente,
a los que muerden la manzana
y se consumen en la muerte,
pues tú
nos haces eternos...
Pamm, pamm...
las campanas en su tañir
reverberan sentires inexplicables
cuando se presta atención desde el alma
que tú nos regalastes.
La unión armoniosa del pueblo
reside añeja renovándose
y se oculta tras los cuernos jadeantes.
Pero la liberas con amor desbordante.
Aquí y ahora dijistes.
Aquí y ahora intento en adelante.
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Autor:
alegazpa (
Offline)
- Publicado: 22 de marzo de 2025 a las 14:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 19
- Usuarios favoritos de este poema: Ricardo C., ElidethAbreu, Pilar Luna
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