El tiempo
taumaturgo del ocaso y el olvido
en su transcurrir llena de imprecisiones los hechos ya ocurridos
esta historia exacta no ha de ser
verdadera quizás
de que era guapo, lo era
pendenciero a lo más
y tras de sí, un rosario de crímenes
y delitos
temido, como un niño a los gallos jugaba.
en aquellos días, ya lejanos
el intuyo, jamás lo supo
que astros y constelaciones se habían conjugados
que su minúsculo reino de sangre y terror
había sido contado y cortado
y quiso beber hasta la saciedad
aquellos últimos días
y ocurrió, abril, 1984, la poblada y aun entreveo
en el recuerdo cuando lo vi dirigir turbas,
saquear negocios
herir y derramar sangre
en una carrera contra reloj
sus ojos ardían
desafiaba guardias y policías
y aquel día
la lluvia precedió
las lágrimas de la madre
sus ojos lo vieron
no hubo ensalmos ni resguardos que lo protegieran
un crimen cubriría otros tantos
las balas, tantas que nadie las conto dejaron el cuerpo inerte,
no escucho
el llanto agudo de la madre
y como dijo Borges
un poeta menor le escribió un largo poema y kalin fue salvado del desprecio
y el olvido.-
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Autor:
mauro marte (
Offline)
- Publicado: 23 de marzo de 2025 a las 23:13
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: ElidethAbreu, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z.
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