SANGRE RECIÉN ORDEÑADA

Ricardo Elías Fara

Hora tan imprecisa y amenazante.

Acodada en la ventana está mirando.

La Ciudad abre sus fauces.

Urbe que olfatea el desayuno linfático.

                                            Horizonte que se amanece repetitivo.

Cuando los bostezos revientan en lágrimas

las mandíbulas se atoran en quejidos

las chicas vuelven con el rimel gastado

y ella acecha con las tripas en crujidos.

                                             La injusticia ya ha pedido su primera taza.

El laburante se acomoda  la bufanda cotidiana

el tachero baja la banderita de su debut diario

los ómnibus renguean entre los baches

el cafetero tienta los estómagos somnolientos.

                                             Y en la taza hay sangre recién ordeñada.

La Torre Angela se yergue contra el cielo

los semáforos van diluyéndose en la luz difusa

el cura eleva campanadas llamando a alguien

que no podrá salvar con homilías de santidad.

                                              En la taza hay sangre recién ordeñada.

El cartonero se pega anónimo al suelo de ayer

los bancos bostezan preñados de billetes ajenos

una mano mugrienta pide lo que sea para algo

y se incorpora desde la noche que lo absorbió.

                                              En la taza hay sangre recién ordeñada.

                                              Chasquidos de lengua en deleite.

En el hospital los viejos intentan un turno de vida

en la maternidad están luchando contra la muerte

los niños se amontonan en la bronca del sueño

y los canas ensayan la próxima represión legalizada.

                                               En la taza hay sangre recién ordeñada

                                               que reverbera en los ojos cuajados.

La ciudad se va moviendo como todos los días

estirando los tendones y sacudiendo los músculos

peinando fobias y maquillando frustraciones

reinventando las excusas de su propia crueldad.

                                                En la taza hay sangre recién ordeñada

                                                con angurria.

Para ver pasar los próximos minutos de ordeñe

que engorde ese estómago insaciable

sin importar quiénes son ni de dónde vienen

ni dónde van los anónimos caminadores.

                                                 En la taza hay sangre recién ordeñada.

Grito desde mi sangre a su cara hipócrita y puritana

el desahogo estéril del gemido desesperado:

¡la puta madre hasta cuándo la sangre, más sangre,

sólo sangre, nuestra sangre!

                                                 En la taza hay sangre recién ordeñada.

                                                 Sonríe mordaz mientras me bebe con deleite.

Y me transfunde ominosa a su sangre antigua

para volverme bache y ómnibus y obrero y viejo

Torre Angela y cordobés y fantasma y anónimo.

En su taza está nuestra sangre recién ordeñada.

R.E.F. (Sobras Incompletas-Animal Salvaje)©℗®

 

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Comentarios2

  • Josué Gutiérrez Jaldin

    Mi estimado poeta. Le diría que sus versos, conducen al lector por escenas tétricas y desoladoras por así decirlo. Pero eso mismo, sumergen en encanto, las imágenes que nos trasmite.

    Disfrute de la lectura. Saludos y abrazos.

    • Ricardo Elías Fara

      Estimado Josué, muy agradecido por haberte tomado el tiempo de leer, y más todavía, por el comentario. Ciertamente que cuando leí el poeta en ámbitos de mi tierra también causó diversidad de sentimientos y sensaciones. Tal vez, como yo escribo muchas veces con modismos propios de mi lugar, hayan palabras que no se entienden. Estoy a disposición si hubiera que explicarlas o ponerlas en sinónimos. Nuevamente mi agradecimiento seguido de cordiales saludos.

      • Josué Gutiérrez Jaldin

        Comprendido mi estimado. Entendí muy bien su escrito, no se preocupe por ello, es respetable el sentir de cada poeta y su forma de plasmarlo en sus versos. 😄✌

      • Carlos Armijo Rosas...✒️

        Un escrito cargado de imágenes entre macabras y pesimistas, como si la infame desidia se hubiese apoderado de todo y de todos...

        • Ricardo Elías Fara

          Muchas gracias por leer y comentar Carlos. Saludos.



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