Las islas que nos faltan, Malvinas

Facundo Ba

Libertad, con los ojos vendados,
apuntaba con su dedo:
Besen a sus madres y dejen el lápiz,
sean hombres, escriban con fuego.

Sin queja ni suspiro,
una tarde de otoño sonó
la última campanada del recreo.
El colectivo los dejó en su última parada:
las trincheras.

En los almuerzos de los domingos,
quedaba una silla vacía
donde solo se sentaban fotos.
Todos esperábamos volver a comer
sin atragantarnos de angustia.

"¡Vamos ganando! ¡Vamos ganando!"
Repetían con fuerza los de facto.

Soledad, hambrienta de compañía,
se aferró a los cuerpos de nuestros soldados.
La vista se volvió sepia,
el tiempo, un eco marchito.

Ellos nunca soñaron con ser héroes.
Sobre las sillas solo quedaron
las fotos y la memoria
de un pueblo que aún los trae a casa.

En la calle General Belgrano,
arderán por la eternidad margaritas en tachos,
para que el calor les devuelva la fuerza
y griten a Libertad y Soledad:
ustedes son argentinas.

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Comentarios +

Comentarios1

  • Santiago AlboHerna

    Facundo, hermano, bello bello bello poema, MALVINAS ETERNAMNT ARGENTINAS, VIVA LA PATRIA !!



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