El niño aprende lo que ve en casa:
que el grito se impone, que el golpe es amor,
que todo se calla, que todo se aguanta,
que el miedo es más fuerte que la razón.
Y cuando crezca, ¿qué hará con su vida?
Repetirá lo que le enseñó el dolor.
Porque nadie dijo que hay otras formas,
que el respeto no nace del temor.
Así se hereda el mismo incendio,
así se siembra la tempestad.
Con hogares que no son refugio,
sino trincheras para aguantar.
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Autor:
Juan de Marco (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 2 de abril de 2025 a las 18:19
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 12
- Usuarios favoritos de este poema: pasaba, ElidethAbreu, pilar luna, Josué Gutiérrez Jaldin, Santiago AlboHerna
Comentarios2
Ricardo, es triste cuando dos violencias desean ciar un hijo de paz.
Es un veneno para los inocentes y la familia en general.
Abrazos y gracias.
la sana convivencia de ambos progenitores (léase familia, tipo o ensamblada), es la clave del éxito para el buen desarrollo del individuo. Pero curiosamente, nadie habla ni repara en ello
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