CIUDAD SIN ROSTROS

JUSTO ALDÚ



El sonido de las sirenas retumbaba entre los rascacielos de neón. La ciudad sin sombras, sin nombres, sin identidad real. Todo estaba controlado por el Sistema de Identificación Ciudadana, un panóptico digital que analizaba cada rostro, cada gesto, cada respiración. La privacidad era una reliquia del pasado. Había cámaras en cada esquina, en las autopistas y carreteras.

Isaac corría entre los callejones húmedos, jadeando, tratando de encontrar una salida. Miró a su alrededor, pero no había dónde esconderse. Cada cámara, cada dron, cada panel reflejaba su imagen y la enviaba a la red central. Excepto que... no. Esta vez, no había alerta, no había aviso. Su rostro no aparecía en ningún lado.

Se detuvo frente a un escaparate, la luz pálida iluminaba su reflejo en el vidrio. Tocó su cara, la misma de siempre. Pero el escáner de reconocimiento no reaccionaba. Había desaparecido del sistema. Para el gobierno, para la ciudad, para la ley... ya no existía.

 

—¿Cómo es posible? —susurró, sintiendo el vértigo de la incertidumbre.

 

Un hombre con una capucha oscura emergió de la penumbra.

 

—Ellos te han borrado —dijo con voz áspera—. Eres un error en la red. Ahora estás fuera del sistema. Libre… y condenado.

 

—¿Condenado? —Isaac sintió un escalofrío.

 

—Sin un perfil en la base de datos, no puedes comprar, vender, moverte ni vivir. No puedes demostrar quién eres. ¿Sabes lo que significa esto en las manos equivocadas?

—El hombre se inclinó hacia él—. Este sistema, en el poder inadecuado, es un arma. Si pueden borrarte, pueden manipular cualquier registro. Un día eres ciudadano; al otro, un criminal… o un fantasma.

 

Isaac comprendió el verdadero peligro. No solo era él. Cualquiera podía desaparecer con una orden. No había apelaciones. No había segundas oportunidades.

La ciudad sin rostros no era un lugar seguro. Era una trampa.

El hombre encapuchado se desvaneció en la multitud y, por primera vez, Isaac entendió lo que significaba ser invisible. Un error del sistema... o su última oportunidad de escapar.

 

JUSTO ALDÚ

Panameño 

Derechos reservados / abril 2025.

  • Autor: JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 3 de abril de 2025 a las 00:13
  • Comentario del autor sobre el poema: Quizá sea una historia en un futuro no muy lejano. Ya existe el reconocimiento biométrico. Solo estamos a un par de pasos. La tecnología...la tecnología.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 6
  • Usuarios favoritos de este poema: JUSTO ALDÚ, MISHA lg, Tommy Duque, Mujer perseverante, Josué Gutiérrez Jaldin
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Comentarios +

Comentarios1

  • MISHA lg

    interesantes tus letras poeta
    asi es a este paso, cuidado,

    gracias por compartir

    Isaac comprendió el verdadero peligro. No solo era él. Cualquiera podía desaparecer con una orden. No había apelaciones. No había segundas oportunidades.

    besos besos
    MISHA
    lg

    • JUSTO ALDÚ

      Gracias por leer y comentar estimada amiga. Yo todos los días tengo que preguntarle a mis hijas por algo nuevo. A veces voy a hacer un pequeño trámite y descubro que puedo hacerlo desde casa. Todo cambia con rapidez vertiginosa.



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