Microorganismo

Carolina Varela López

Imperceptible se pega al fósil de un recuerdo.

Los muros hielan y se elevan en esa tierra baldía,

como invisible al apetito de una ballena azul

rueda la existencia y ya no es la cachanilla para construir la choza,

se desnudó la casa, dejó ver sus cimientos.

El aroma acogedor del pan ha menguado.

Cada araña se acuclilla en su rincón,

ya nadie hace su ruego en lo oculto,

se apagaron los incensarios.

¿A dónde se fueron las abejas?

Hay insecticidas desvirtuando la danza.

Como una luna fría que se convirtió en anillo,

deslumbra desde la distancia pero no lo sabe;

le es más fácil girar alrededor

que poseer ese microorganismo amoroso

que enajena con su lumbre extraña.

¡No, no mires a los lados!

que frente a ti quedan los rescoldos

que te cantan alguna nana

de aquella tibieza que se niega a morir.

Llevate gratis una Antología Poética ↓

Recibe el ebook en segundos 50 poemas de 50 poetas distintos


Comentarios +

Comentarios1

  • JUSTO ALDÚ

    Bueno, tengo que hacer un alto en tu poema porque transmite una sensación de desolación y pérdida, donde los símbolos del hogar y la calidez—el pan, las abejas, la danza, la choza—van desvaneciéndose en una realidad fría y baldía.
    Hay muchos simbolismos, ya que La imagen de los cimientos desnudos y los incensarios apagados sugiere una desconexión con lo espiritual y lo ancestral. La luna fría y el anillo reflejan una belleza distante, inalcanzable, mientras que los rescoldos finales dejan abierta la posibilidad de un último refugio de calidez y memoria.
    No puedo menos que felicitarte.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.