Imperceptible se pega al fósil de un recuerdo.
Los muros hielan y se elevan en esa tierra baldía,
como invisible al apetito de una ballena azul
rueda la existencia y ya no es la cachanilla para construir la choza,
se desnudó la casa, dejó ver sus cimientos.
El aroma acogedor del pan ha menguado.
Cada araña se acuclilla en su rincón,
ya nadie hace su ruego en lo oculto,
se apagaron los incensarios.
¿A dónde se fueron las abejas?
Hay insecticidas desvirtuando la danza.
Como una luna fría que se convirtió en anillo,
deslumbra desde la distancia pero no lo sabe;
le es más fácil girar alrededor
que poseer ese microorganismo amoroso
que enajena con su lumbre extraña.
¡No, no mires a los lados!
que frente a ti quedan los rescoldos
que te cantan alguna nana
de aquella tibieza que se niega a morir.
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Autor:
Eva María, Amatista, Flor de Almendro (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 3 de abril de 2025 a las 05:08
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 25
- Usuarios favoritos de este poema: Llaneza, JAGC, Lualpri, Mauro Enrique Lopez Z., Poesía Herética, Carlos Armijo Rosas...✒️, EmilianoDR, Josué Gutiérrez Jaldin, alicia perez hernandez, ANGHELUZ., JUSTO ALDÚ, ElidethAbreu
Comentarios1
Bueno, tengo que hacer un alto en tu poema porque transmite una sensación de desolación y pérdida, donde los símbolos del hogar y la calidez—el pan, las abejas, la danza, la choza—van desvaneciéndose en una realidad fría y baldía.
Hay muchos simbolismos, ya que La imagen de los cimientos desnudos y los incensarios apagados sugiere una desconexión con lo espiritual y lo ancestral. La luna fría y el anillo reflejan una belleza distante, inalcanzable, mientras que los rescoldos finales dejan abierta la posibilidad de un último refugio de calidez y memoria.
No puedo menos que felicitarte.
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