El Eco de tu Mirada

jtaltuve

 

En el laberinto del tiempo, un reencuentro furtivo,
tu faz, un enigma, un recuerdo esquivo.
Sonreíste al verme, un destello fugaz,
luego, la sombra del rencor, un cambio voraz.

Tus ojos, dos abismos, donde el odio se enrosca,
un fulgor helado, que mi alma sofoca.
"Cuídate mucho", dijiste, con ironía mordaz,
un eco de palabras, que mi ser tenaz,
intentó vanamente, del olvido arrancar.

¿Acaso el destino, con su cruel jugar,
nos unió en el desprecio, cual funesta trampa?
Una paradoja amarga, que mi alma estampa.
Si el ayer no existiera, si el tiempo fuera un río,
y hoy te viera, extraño, con el alma en desvarío,
me arrojaría a tus brazos, cual náufrago al confín,
amándote en secreto, con un amor sin fin.

Pero el ayer persiste, cual sombra en la pared,
y tu mirada, un dardo, mi corazón traspasó, cruel.
Así, entre odio y deseo, mi ser se desmorona,
en esta danza absurda, donde el amor se entona.

Hace tanto tiempo, que tu voz no escuchaba,
y hoy, su eco resuena, cual daga que clava.
Tu sonrisa, un espejismo, que mi alma engañó,
y el odio en tus ojos, la verdad reveló.

Y al retirarme, tu voz, aterciopelada y suave,
"Cuídate mucho, sí", dijiste, cual dulce llave.
En ese instante, comprendí, con certeza fatal,
que cada vez que te viera, mi amor sería total.

JTA.

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