En este pueblo perdido,
nunca llegaba el tren,
tampoco la primavera,
vivía apresado tras unos barrotes
de una prisión llamada invierno...
No había nada que hacer,
incluso lamentarse era una perdida de tiempo,
malvivía con mis demonios consumiéndome en mi propio infierno,
había quedado mudo de tanto haber gritado mi dolor al viento.
Solo conocía el dolor, que se ahogaba en mi lamento.
No conocía el amor, solo el resentimiento...
Flores que se marchitaron,
Sin jamás llegar a florecer...
Pero la primavera finalmente llegó,
vino desde ultramar,
desde un país lejano,
reflejado en una tez morena y unos ojos que brillaban al mirarme,
era todo aquel sol radiante,
que siempre había parecido evitarme...
Ahora sus rayos ardían en mi piel,
lo abrazaba aún sin creerlo, pero con firme convicción.
Era primavera por primera vez en esta ciudad...
Durase una noche o un día,
no pensaba dejarla escapar...
Por fin llegó...
Por fin llegó...
Llegó la primavera....
Adiós, dolor...
Adiós, dolor...
Bienvenida vida nueva...
Olvido el pasado en el sonido de su acento al acariciar mi oído,
sano las heridas acariciando su piel,
Me pierdo en el reflejo de sus ojos,
y no deseo volver a encontrar el camino a casa....
Por fin llegó...
Por fin llegó...
Llegó la primavera....
Adiós, dolor...
Adiós, dolor...
Bienvenida vida nueva..
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Autor:
Torajiro (
Offline)
- Publicado: 3 de abril de 2025 a las 21:15
- Categoría: Amor
- Lecturas: 6
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