Un rostro bello, un fulgor cautivador,
cual estrella fugaz, un dulce error.
La vista se embriaga, el alma se ilusiona,
pero la esencia oculta, el corazón traiciona.
No todo brillo es oro, ni miel toda dulzura,
la belleza engaña, cual frágil criatura.
Tras la fachada perfecta, un abismo se esconde,
donde la bondad se ausenta, y el alma responde.
Mas no es maldad, quizás solo ignorancia,
un laberinto interno, sin luz ni fragancia.
Juzgar sin conocer, error profundo y vano,
pues cada ser es un misterio, un océano lejano.
La sabiduría invita, a mirar más allá,
de la apariencia efímera, fugaz cual vendaval.
Conocer el alma, su luz y su sombra,
evita el desencanto, la amarga alfombra.
No temas la belleza, ni huyas de su encanto,
aprende a discernir, con cautela y quebranto.
Pues el amor verdadero, no es solo un rostro bello,
sino un alma afín, un eterno destello.
JTA.
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Autor:
jtaltuve (Seudónimo) (
Offline)
- Publicado: 4 de abril de 2025 a las 02:31
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 0
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